Infusion – Electroporación

La Electroporación con equipo Infusion

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Electroporación o electropermeabilización es un significativo aumento de la conductividad eléctrica y la permeabilidad de la membrana plasmática celular causado por un campo eléctrico aplicado externamente. Es habitual en biología molecular como forma de introducción de diferentes sustancias en células, como por ejemplo sonda moleculares , un fármaco que puede cambiar las funciones celulares o un fragmento de DNA codificante como puede ser un plásmido.

Cuando el voltaje que atraviesa una membrana plasmática excede su rigidez dieléctrica se forman poros. Si la fuerza del campo eléctrico aplicado o la duración de la exposición al mismo se eligen apropiadamente, los poros formados por el pulso eléctrico se sellan tras un corto período, durante el cual los compuestos extracelulares tienen la oportunidad de entrar a la célula.

Aprovechando las virtudes de los liposomas como medios de transporte, se pueden introducir una amplia gama de principios activos tanto en el campo de la estética como en fisioterapia, donde los resultados y/o efectos a conseguir lo decide el propio terapeuta de acuerdo a la patología y al principio activo utilizado.

En 1965 se descubrió que los liposomas (bolsas rodeadas de una membrana lipídica a semejanza de una célula eucariota animal) eran capaces de hacer entrar DNA en la célula, pero hasta 1980 no se consiguió una eficacia de transfección adecuada.Un transporte eficiente necesita un sistema que garantice que nuestra sustancia llegará al interior celular y se activará.

Mediante la electroporación, se altera de manera transitoria la permeabilidad de la membrana plasmática lo que ocasiona la apertura de los canales intracelulares y posibilita la introducción de activos electroporados. La electroporación también abre finísimos canales en la epidermis a través de los lípidos del espacio intercelular. Esta vía es quizás la más importante en las aplicaciones médico estéticas de esta tecnología, ya que permite el paso de sustancias a través de la piel.

Al aplicar una corriente alternada, lo que hacemos es mover las células de la capa externa de la piel, y este movimiento genera la apertura y modificación de espacios por los cuales la difusión de productos a través de la piel se facilita.

La electroporación provoca un reacomodamiento físico de las células de la piel. Al ser la corriente de electroporación alternada (o sea que cambia de dirección permanentemente) logramos que este reacomodamiento sea continuo, y que vaya generando nuevos poros y canales mientras la corriente esté activa. La electroporación permite introducir tanto micro como macromoléculas, inclusive mayores a 800.000 Dalton como el ácido hialurónico o la heparina, o de 500.000 Dalton como el colágeno.

Los liposomas constituidos por fosfatidil colina son el mejor vehículo para el aporte de sustancias mediante esta tecnología. A la hora de encarar un tratamiento, el riesgo de dolencia o malestar es algo que todo paciente evalúa. Para los que aún no se han enterado de este virtuoso y revolucionario método, se trata de introducir principios activos al interior de las células de la piel para lograr múltiples beneficios, sin ningún tipo de dolor.

La electroporación trabaja a partir de la emisión de ondas electromagnéticas, las cuales producen en la membrana celular los llamados electroporos, de allí el nombre del método. Los electroporos son poros transitorios que funcionan a modo de canales y a partir de los cuales se introduce el principio, indicado para cada tratamiento. Al aumentarse a 400 veces la permeabilidad celular, el ingreso del agente es rápido, efectivo y totalmente indoloro.

La electroporación está considerada apta para cualquier edad y no manifiesta ningún tipo de complicación, pudiéndose incorporar, incluso, más de un principio activo de tratamiento a la vez.

Aprovechando las virtudes de los liposomas como medios de transporte, se pueden introducir una amplia gama de principios activos tanto en el campo de la estética como en fisioterapia, donde los resultados y/o efectos a conseguir lo decide el propio terapeuta de acuerdo a la patología y al principio activo utilizado.

Principales aplicaciones en estética:

– Adiposidad localizada
– Control de la obesidad y Celulitis
– Anti-age
– Cicatrices
– Flacidez
– Estrías
– Rehidratación y reestructuración de las áreas finas de la piel.